Posicionamiento de marca

la dictadura de la felicidad

Quizás seas feliz… Mañana

publicidad deshonesta

Se nos está yendo de las manos toda esta historia de ser feliz. Creo que estamos demasiado invadidos con esa idea utópica de llegar a la felicidad total.

Vivimos en una sociedad en la que la emoción ha sido capitalizada por el sistema económico. publicidad deshonesta

En la que, mediante el big data, se manejan nuestros comportamientos, acciones e incluso nuestro pensamiento. Ya no solo nos dicen qué tenemos que comprar.

También nos dicen qué hacer, qué tenemos que sentir y cómo podemos «llegar a ser felices». Porque la felicidad se nos vende como una aspiración, no como una realidad.

¿Es el neuromarketing una ciencia ética?

Entonces es desde el neuromarketing y su ciencia desde donde se investigan el pensamiento humano, las emociones y sus reacciones. Todo para crear una estrategia de venta que sepa sacar partido a estos comportamientos, la mayoría inconscientes.  Sin embargo, ¿es esto ético?

Las emociones son algo consustancial al ser humano, algo demasiado superficial como para politizarse.

Sin embargo, sí se hace y se actúa sobre estas de forma totalmente consciente para sus propios beneficios económicos.

Ser feliz se ha vuelto una total tiranía, ser gobernados por las emociones positivas un imperativo. Pero, yendo más allá, ser feliz, es para muchos teóricos de psicología barata, conseguir lo que te propones.

Estamos avasallados con cientos y cientos o miles de libros, videos, conferencias… De autoayuda.

Nos quieren vender un paraíso inexistente de felicidad, como si invocando el mantra del «yo puedo» se fueran a solucionar todos nuestros problemas.

Información que contamina publicidad deshonesta

Fijaros por ejemplo, en el mundo de los emprendedores. Uno tiene que ser casi un lince para que este tipo de informaciones pseudocientíficas no te influyan.  Saber escoger aquella información con fundamento.

Desde luego las referencias son necesarias, ayuda mucho aunque no marcan tu camino. En ese sentido, apuesto por conocer cada día más sobre cómo los filósofos ven la sociedad de hoy. publicidad deshonesta

Y no cualquier filósofo, solo aquellos que llevan toda una vida dedicada a desentrañar las verdades del ser.

No es que desestime la psicología, pero es que no puedo remediarlo, con los psicólogos me pasa lo mismo que con los abogados y los curas, ¡mejor no necesitarlos nunca!

Activismo motivacional publicidad deshonesta

Yo misma he sido víctima del activismo motivacional, en el que casi se nos «obliga» a sentir un tipo de emociones determinadas. Porque es muy tentador el no tener que pensar ni enfrentarse con uno mismo y sus responsabilidades.

Únicamente tienes que seguir los consejos de tal o cual gurú y será como fumarte un porro, llegarás al olimpo de los dioses, conseguirás todo lo que desees, serás un Superman o una Superwoman.

¡Basta ya por favor! La realidad es otra. Y todos lo sabemos.

La vida es un estar contento, estar triste e incluso es regocijarse en la tristeza. ¿Qué vas a hacer, ponerte pinzas de la ropa en la los carrillos? (Estirando tu boca hasta alcanzar una sonrisa jokeriana :).

He escuchado sandeces del tipo «ríete aunque no lo sientas, así un día te reirás de verdad» ¿pero qué es esto?

Todos tenemos dentro el secreto de nuestra felicidad (no es tener cosas) publicidad deshonesta

Creo que todo es más fácil. Pues solo hay que admitir que nadie tiene el secreto de la felicidad, sin embargo, todos lo tenemos al mismo tiempo.

¿Dónde? Quiero opinar que dentro de uno mismo. Porque cada uno siente su felicidad a su manera, en su tiempo, a su ritmo y en las cosas que le importan.

Quizás hacer las cosas según tus principios, escuchar a tu cuerpo y a tu mente. Seguir aquello que te dicta el corazón. Sin embargo, como digo, solamente sé que no lo sé.

¿Por  qué un día te levantas deprimido? Y ¿otro eres capaz de comerte el mundo?

Sentimos miedo, a veces ira, otras estamos la mar de contentos. Eso es así, no obstante se puede cambiar.

A partir de aquí, está claro que existe el autocontrol racional, pero más que eso, creo que existe un interés o inquietud por el conocimiento del ser humano y sus manifestaciones. publicidad deshonesta

Solo con el objetivo de intentar estar más cerca de un entendimiento de nuestra verdad, a sabiendas de que nunca alcanzaremos a definirlo; sin embargo, sí a sentirlo.

Por lo menos, cuando entras en fase de conocimiento te vuelves más empático y puedes entender las reacciones de los demás, ponerte en su lugar para no juzgar erróneamente. neuromarketing

Si hay que seguir a alguien, prefiero los filósofos que para mi son como científicos del ser, por encima de la dictadura politizada de los paraísos de una felicidad ficticia.

¿Qué decían los filósofos sobre la felicidad?publicidad deshonesta

Desde luego no era tener dinero, ni tener una empresa ni ser el más libre de los hombres, ni poner cuatro caritas en chats.

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Ser feliz para los filósofos de la historia publicidad deshonesta

“El secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en el desarrollo de la capacidad para disfrutar de menos”. Sócrates.

Parece que tiene bastante sentido. Esta idea va en línea con uno de, para mi mejores politólogo-filósofos de nuestros tiempos: Pedro Mújica, quien también fue curiosamente presidente uruguayo.

Él dice que nos afanamos toda nuestra vida en tener más y más cosas. Pero luego no tenemos tiempo para aquello que nos hace realmente felices. Cosas como los afectos o hábitos que, sencillamente, nos gusta hacer. publicidad deshonesta

Estamos en una sociedad donde la mayoría trabaja más de 12 horas para pagar esa cantidad de cosas que no llenan el alma.

Para nada creo que se deba vivir al margen de la sociedad de hoy.

De hecho, me siento parte orgullosa de vivir en esos tiempos. Por un lado, tan extraordinarios e inciertos, como por el otro, tan sorpresivos y fantasiosos.

A lo mejor pasa lo que pasaba en la Edad Media cuya historia ha quedado como la más insincera de todas las épocas, más basadas en fantasías alegóricas que en realidades.

¿Y qué más da?

La cuestión es ser felices y no hace falta buscarle un sentido para todo esto. publicidad deshonesta

Un término medio. Un poder disfrutar de las cosas materiales, teniendo claro que eso no es nuestra vida ni nuestra esencia.

Porque creo que lo material también forma parte de la vida y pueden ser un complemento a una vida feliz. Pueden tener un sentido en sí mismas, más allá de la funcionalidad, pero creo que basar en ellas felicidad es darle demasiado poder a un agente externo y cambiante.

Otro de los pensadores que a mi modo de ver también han aportado bastante a la idea de felicidad es Séneca.

“Las grandes bendiciones de la humanidad están dentro de nosotros y a nuestro alcance. El sabio se contenta con su suerte, sea cual sea, sin desear lo que no tiene” Séneca (4 a. C.- 65 d. C.)

En línea totalmente con la idea de Sócrates, nos muestra una especie de conformismo sano. Hay que tener en cuenta que el conformismo está bastante mal visto hoy.

Sin embargo… ¿Y si esa idea de conformarse de modernizarse? Se entendiese más como un desarrollo de lo que uno es.

Para mí, no hay nada que dé más felicidad que ser realista con uno mismo.

Saber dónde se está. Sin dejar de amar la realidad. publicidad deshonesta

A partir de aquí es cuando empieza el trabajo de desarrollo de tu yo, de ese ser uno mismo y, como consecuencia, de tus propias vocaciones.

No hace falta ser otro para ser feliz ni hacer lo que otro hace.

Esto enlaza a la perfección con otro gran filósofo español: Ortega y Gasset, quien basaba la felicidad en la dedicación a las tendencias y ocupaciones de cada uno…

“Felicidad es la vida dedicada a ocupaciones para las cuales cada hombre tiene singular vocación”. José Ortega y Gasset (1883 – 1955)

Quizás sea una buenísima manera de ser felices.

Dedicarse a lo que te gusta. Pues ¿no es cuando uno se siente más lleno? Aunque, para mí, sigue siendo insuficiente. Falta algo. Y lo que falta es el amor. Un sentimiento que sale de uno mismo para encontrarse con el otro y no tiene por qué ser una pareja. publicidad deshonesta

Gozar en el camino publicidad deshonesta

En un mundo de máxima búsqueda de placer instantáneo, el disfrutar del camino, tiene cada día más valor. Un camino hacia un lugar al que nunca se llega. Sin embargo, cada vez se está más cerca.

Buscar la felicidad es no encontrarla. Porque la felicidad no se busca. De hecho ya está dentro de nosotros. Lo que pasa que el ruido del exterior no nos deja verlo.

Lo mismo que el amor, que también se ha convertido en un producto del mercado más.

Pero eso que nos venden es ¿realmente el amor? O más bien son sucedáneos. Yo creo que son imitaciones baratas del sentimiento más grande que el ser humano tiene dentro.

Un sentimiento que como la felicidad, no se busca, sino que aparecen surge cuando dejas de buscar y te quitas las capas y capas de inconsciencia. Quizás porque has hecho lo correcto, quizás porque precisamente te has olvidado de buscar, disfrutando del camino.

Quizás seas feliz… Mañana

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Se nos está yendo de las manos toda esta historia de ser feliz. Creo que estamos demasiado invadidos con esa idea utópica de llegar a la felicidad total.

Vivimos en una sociedad en la que la emoción ha sido capitalizada por el sistema económico. publicidad deshonesta

En la que, mediante el big data, se manejan nuestros comportamientos, acciones e incluso nuestro pensamiento. Ya no solo nos dicen qué tenemos que comprar.

También nos dicen qué hacer, qué tenemos que sentir y cómo podemos «llegar a ser felices». Porque la felicidad se nos vende como una aspiración, no como un realidad.

¿Es el neuromárketing una ciencia ética?

Entonces es desde el neuromarketing y su ciencia desde donde se investigan el pensamiento humano, las emociones y sus reacciones. Todo para crear una estrategia de venta que sepa sacar partido a estos comportamientos, la mayoría inconscientes.  Sin embargo, ¿es esto ético?

Las emociones son algo consustancial al ser humano, algo demasiado superficial como para politizarse.

Sin embargo, sí se hace y se actúa sobre estas de forma totalmente consciente para sus propios beneficios económicos.

Ser feliz se ha vuelto una total tiranía, ser gobernados por las emociones positivas un imperativo. Pero, yendo más allá, ser feliz, es para muchos teóricos de psicología barata, conseguir lo que te propones.

Estamos avasallados con cientos y cientos o miles de libros, videos, conferencias…De autoayuda.

Nos quieren vender un paraíso inexistente de felicidad, como si invocando el mantra del «yo puedo» se fueran a solucionar todos nuestros problemas.

Información que contamina publicidad deshonesta

Fijaros por ejemplo, en el mundo de los emprendedores. Uno tiene que ser casi un lince para que este tipo de informaciones pseudocientíficas no te influyan.  Saber escoger aquella información con fundamento.

Desde luego las referencias son necesarias, ayuda mucho aunque no marcan tu camino. En ese sentido, apuesto por conocer cada día más sobre cómo los filósofos ven la sociedad de hoy. publicidad deshonesta

Y no cualquier filósofo, solo aquellos que llevan toda una vida dedicada a desentrañar las verdades del ser.

No es que desestime la psicología pero es que no puedo remediarlo, con los psicólogos me pasa lo mismo que con los abogados y los curas, ¡mejor no necesitarlos nunca!

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Yo misma he sido víctima del activismo motivacional, en el que casi se nos «obliga» a sentir un tipo de emociones determinadas. Porque es muy tentador el no tener que pensar ni enfrentarse con uno mismo y sus responsabilidades.

Solo tienes que seguir los consejos de tal o cuál gurú y será como fumarte un porro, llegarás al olimpo de los dioses, conseguirás todo lo que desees, serás un Superman o una Superwoman.

¡Basta ya por favor! La realidad es otra. Y todos lo sabemos.

La vida es un estar contento, estar triste e incluso es regocijarse en la tristeza. ¿Qué vas a hacer, ponerte pinzas de la ropa en la los carrillos? (estirando tu boca hasta alcanzar una sonrisa jokeriana :).

He escuchado sandeces del tipo «ríete aunque no lo sientas, así un día te reirás de verdad» ¿pero qué es esto?

Todos tenemos dentro el secreto de nuestra felicidad (no es tener cosas) publicidad deshonesta

Creo que todo es más fácil. Pues solo hay que admitir que nadie tiene el secreto de la felicidad, pero todos lo tenemos al mismo tiempo.

¿Dónde? Quiero creer que dentro de uno mismo. Porque cada uno siente su felicidad a su manera, en su tiempo, a su ritmo y en las cosas que le importan.

Quizás hacer las cosas según tus principios, escuchar a tu cuerpo y a tu mente. Seguir aquello que te dicta el corazón. Pero, como digo, solo sé que no lo sé.

¿Por  qué un día te levantas deprimido? Y ¿otro eres capaz de comerte el mundo?

Sentimos miedo, a veces ira, otras estamos la mar de contentos. Eso es así, pero se puede cambiar.

A partir de aquí, está claro que existe el autocontrol racional, pero más que eso, creo que existe un interés o inquietud por el conocimiento del ser humano y sus manifestaciones. publicidad deshonesta

Solo con el objetivo de intentar estar más cerca de un entendimiento de nuestra verdad, a sabiendas de que nunca alcanzaremos a definirlo; pero sí a sentirlo.

Por lo menos, cuando entras en fase de conocimiento te vuelves más empático y puedes entender las reacciones de los demás, ponerte en su lugar para no juzgar erróneamente. neuromarketing

Si hay que seguir a alguien, prefiero los filósofos que para mi son como científicos del ser, por encima de la dictadura politizada de los paraísos de una felicidad ficticia.

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Desde luego no era tener dinero, ni tener una empresa ni ser el más libre de los hombres, ni poner cuatro caritas en whats up.

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Ser feliz para los filósofos de la historia publicidad deshonesta

“El secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en el desarrollo de la capacidad para disfrutar de menos”. Sócrates.

Parece que tiene bastante sentido. Esta idea va en línea con uno de, para mi mejores politólogo-filósofos de nuestros tiempos: Pedro Mujica, quien también fue curiosamente presidente uruguayo.

Él dice que nos afanamos toda nuestra vida en tener más y más cosas. Pero luego no tenemos tiempo para aquello que nos hace realmente felices. Cosas como los afectos o hábitos que, sencillamente, nos gusta hacer. publicidad deshonesta

Estamos en una sociedad donde la mayoría trabaja más de 12 horas para pagar esa cantidad de cosas que no llenan el alma.

Para nada creo que se deba vivir al margen de la sociedad de hoy.

De hecho, me siento parte orgullosa de vivir en esos tiempos. Por un lado, tan extraordinarios e inciertos, como por el otro, tan sorpresivos y fantasiosos.

A lo mejor pasa lo que pasaba en la Edad Media cuya historia ha quedado como la más insincera de todas las épocas, más basadas en fantasías alegóricas que en realidades.

¿Y qué más da?

La cuestión es ser felices y no hace falta buscarle un sentido para todo esto. publicidad deshonesta

Un término medio. Un poder disfrutar de las cosas materiales, teniendo claro que eso no es nuestra vida ni nuestra esencia.

Porque creo que lo material también forma parte de la vida y pueden ser un complemento a una vida feliz. Pueden tener un sentido en sí mismas, más allá de la funcionalidad, pero creo que basar en ellas felicidad es darle demasiado poder a un agente externo y cambiante.

Otro de los pensadores que a mi modo de ver también han aportado bastante a la idea de felicidad es Seneca.

“Las grandes bendiciones de la humanidad están dentro de nosotros y a nuestro alcance. El sabio se contenta con su suerte, sea cual sea, sin desear lo que no tiene” Séneca (4 a. C.- 65 d. C.)

En línea totalmente con la idea de Sócrates, nos muestra una especie de conformismo sano. Hay que tener en cuenta que el conformismo está bastante mal visto hoy.

Pero… ¿y si esa idea de conformarse de modernizarse? Se entendiese más como un desarrollo de lo que uno es.

Para mí, no hay nada que dé más felicidad que ser realista con uno mismo.

Saber dónde se está. Sin dejar de amar la realidad. publicidad deshonesta

A partir de aquí es cuando empieza el trabajo de desarrollo de tu yo, de ese ser uno mismo y, como consecuencia, de tus propias vocaciones.

No hace falta ser otro para ser feliz ni hacer lo que otro hace.

Esto enlaza a la perfección con otro gran filósofo español: Ortega y Gasset, quien basaba la felicidad en la dedicación a las tendencias y ocupaciones de cada uno…

“Felicidad es la vida dedicada a ocupaciones para las cuales cada hombre tiene singular vocación”. José Ortega y Gasset (1883 – 1955)

Quizás sea una buenísima manera de ser felices.

Dedicarse a lo que te gusta. Pues ¿no es cuando uno se siente más lleno? Aunque, para mí, sigue siendo insuficiente. Falta algo. Y lo que falta es el amor. Un sentimiento que sale de uno mismo para encontrarse con el otro y no tiene porque ser una pareja. publicidad deshonesta

Gozar en el camino publicidad deshonesta

En un mundo de máxima búsqueda de placer instantáneo, el disfrutar del camino, tiene cada día más valor. Un camino hacia un lugar al que nunca se llega. Sin embargo cada vez se está más cerca.

Buscar la felicidad es no encontrarla. Porque la felicidad no se busca. De hecho ya está dentro de nosotros. Lo que pasa que el ruido del exterior no nos deja verlo.

Lo mismo que el amor, que también se ha convertido en un producto del mercado más.

Pero eso que nos venden es ¿realmente el amor? O más bien son sucedáneos. Yo creo que son imitaciones baratas del sentimiento más grande que el ser humano tiene dentro.

Un sentimiento que como la felicidad, no se busca, sino que aparecen surge cuando dejas de buscar y te quitas las capas y capas de inconsciencia. Quizás porque has hecho lo correcto, quizás porque precisamente te has olvidado de buscar, disfrutando del camino.