Decrecimiento Sostenible

¿Es la vida que llevamos la que nos gusta realmente?

DECRECIMIENTO SOSTENIBLE

Cadáveres amontonados en las grandes avenidas de Nueva York. Decrecimiento sostenible

Las mismas avenidas donde algunas personas compraban habitualmente en una ruta de tiendas multimillonarias.

Ahora el bullicio incesante de una ciudad hervida de vida ha dado paso a cientos de cuerpos amontonados en las aceras.

Esto es lo más parecido al fin del mundo. Corrijo, no del Mundo, sino de un Mundo. El que hemos construido a base de sobre explotarlo. Decrecimiento sostenible

Lamento muchísimo las muertes. Sería un monstruo si no sintiese empatía por esas personas que nos han dejado en soledad.

Pero los fallecimientos no nos eximen de coger las riendas y plantar cara al fenómeno con responsabilidad.

Podemos comenzar a construir un nuevo mundo. Es nuestra oportunidad de remodelarnos como seres espirituales, científicos y éticos.

La insoportable intimidad de la catástrofe planetaria Decrecimiento sostenible

Nunca antes habíamos vivido una transformación tan radical de nuestra civilización. Acabamos de adentrarnos en aguas desconocidas.

Es verdad que estamos en guerra, muchos dicen, contra la pandemia. Decrecimiento sostenible

Pero yo creo que la verdadera guerra no es esa. Es la que se libra en el universo mental del ser humano. Una guerra entre dos mundos en la que se disputa el alma de la humanidad.

Esta es una batalla que se libra en el corazón de cada uno de nosotros. Todos los días, sin descanso, también en el futuro previsiblemente crítico que está por llegar. Decrecimiento sostenible

Estamos siendo moldeados como figuritas de plastilina por fuerzas vastas y complejas. ¿Nos convertiremos en otro tipo de personas?

Cuando el orden mundial se rompa y toque fondo estará preparado para la gran transformación. Decrecimiento sostenible

Entonces ángeles y demonios se jugarán la partida entre 2 mundos.

Todos estamos en guerra con el «enemigo invisible» que se nutre de la vida humana.  Es una guerra contra la naturaleza imposible de ganar.

Pero sí podemos elegir. Para decantarnos por una de las dos imágenes profundamente diferentes de nosotros mismos.

¿Ser dioses de generosidad, conocimiento, amor y cuidado? o  ¿demonios de la codicia, la ignorancia y el rencor? Decrecimiento sostenible

Y así, juntos, vivimos los días de encierro con la imaginación torturada por la incertidumbre.

¿Por qué no dejar de crecer?

 

Decrecimiento sostenible

En este vaivén incesante de noticias, hay que tener calma. Reflexionar. Auto preguntarse.

¿Es el crecimiento económico infinito? ¿Somos realmente felices en una sociedad dominada por el hiper consumo?

Todas estas preguntas me han llevado a investigar sobre otras corrientes alternativas de economía. Otras ideologías con valores más sostenibles y éticos. P0rque las hay, siempre las ha habido. Decrecimiento sostenible

Entonces, el “decrecimiento” se me apareció como un concepto posible en la mente.

Como una contradicción lógica al crecimiento capitalista. Pero, por supuesto, se trata de un concepto que ya estaba creado y que es comprende todo un completo pensamiento económico legítimo.

El decrecimiento como idea económica es originaria de 1970 y fue creada por el economista Georgescu-Roegen.

Quizás podríamos tomar un poco de esta nueva teoría económica para dar salida a nuestras preguntas de estos días. Decrecimiento sostenible

EXISTE UNA ALTERNATIVA

Preguntas como si existe otra alternativa a la destrucción de la biodiversidad. Pues hemos arrasado tantos hábitats naturales que hemos provocado desequilibrios naturales. Decrecimiento sostenible

Precisamente, fruto del desequilibrio del ecosistema, es el aumento del contacto entre las especies silvestres y los humanos. De esta forma, se ha producido la transmisión de un virus como la COVID-19 y la aparición de una nueva enfermedad humana.

Estas interacciones son cada vez más frecuentes. El terreno habitable para las especie escasea y los animales se acercan cada vez más al hombre.

Pues la explotación de los recursos naturales es incesante. Todo para responder a una exacerbada demanda de energía y alimentos de origen animal de un planeta superpoblado.

Se nos presenta un dilema: seguir perpetuando la destrucción de la biodiversidad basada en un modelo de consumo extremo, o reconstruir una economía hacia un modelo de decrecimiento.

Mi calle está irreconocible. El aire está limpio, los pájaros cantan, se ven las especies originarias del lugar. Los árboles están más frondosos y frescos. El confinamiento nos ha traído un pedacito del cielo que podríamos tener viviendo en un planeta saludable.

decrecimiento-sostenible-economiaEn estas semanas de confinamiento y reformulación de nuestro día a día, aprendemos que existen muchas formas distintas de colaborar en sociedad.

Cuando la situación lo ha requerido, hemos estado a la altura, y eso es justamente lo que debemos seguir haciendo a partir de ahora.

Colaborar para poder hacer posible un pacto entre gobiernos de todo el mundo. Empresas y ciudadanía juntas para actuar de una vez por todas delante de la crisis climática que estamos viviendo.

Cambiar el modelo productivo Decrecimiento sostenible

Pero la clave está en la economía y, sobre todo, en reformular nuestro modelo productivo. Una apuesta sana que pasa por producir de manera eficiente, limitando la explotación de los recursos naturales.

¡Ah! y lo más importante: consumir a un ritmo normal y equilibrado.

Porque existe una forma alternativa de hacer las cosas. Nuevas formas de producción de bienes de primera necesidad y de consumirlos inteligentemente.

Sin embargo, se necesitan condiciones para ello. Es necesaria y urgente una reconstrucción profunda de las economías a nivel global.

La salud de nuestro planeta es nuestra salud

El sistema económico post capitalista actual busca constantemente aumentar la producción de bienes. La riqueza material crece, pero se reduce el capital natural del planeta.

Lo recursos planetarios son limitados. Por lo tanto, el crecimiento conduce al fracaso por el agotamiento de los mismos o por los contaminantes. Entonces la biosfera ya no puede absorberlos.

Sin embargo, los avances tecnológicos pueden prevenir estos riesgos mediante la mejora continua de la eficiencia en el uso de materias primas.

BÚSQUEDA DEL EQUILIBRIO

Esta es una de las ideas del decrecimiento: buscar el equilibrio en la relación entre los seres humanos y la naturaleza.

El decrecimiento sostenible es una nueva forma de ver la economía que me parece super buena para aprender y adquirir algunos de sus valores.

A día de hoy, el crecimiento económico es rentable porque su peso y precio recaen sobre la naturaleza. También sobre las generaciones futuras, las condiciones de trabajo de los asalariados y sobre los países del Sur.

Todos los regímenes modernos, sean de la condición que sean, son “productivistas”. Por ello un cambio radical se hace necesario.

Los 8 «Re» del decrecimiento Decrecimiento sostenible

Latouche enumeró una serie de premisas que sentaban las bases del decrecimiento  y que me parecen super interesantes por su condición de «Re».

Este prefijo obliga a la revisión de todo tipo de conceptos para sustituirlos por otros más eficientes y nuevos.

Re-evaluar

Se trata de revisar los valores globales, centrados en un consumismo e individualismo ya obsoletos.

Pues ya se ha visto que ¡nos lleva a un callejón sin salida y a la muerte del planeta. El decrecimiento apuesta por renovarlos y apostar por las valores locales, de proximidad, cooperación y mucho más humanistas.

Re-conceptualizar

El desarrollo ha ido siempre a costa de la sociedad y a su bienestar y en favor de los “empresarios del desarrollo”.

Por eso es conveniente cambiar los conceptos, sentando un debate que tenga una mirada diferente de la realidad.

Buscar nuevas respuestas a preguntas sobre el concepto de riqueza en relación a la pobreza o la escasez sobre la abundancia.

Re-estructurar

Adaptar el aparato de producción y las relaciones sociales a una nueva escala de valores. Por ejemplo, combinar eco-eficiencia y simplicidad voluntaria.

Re-localizar Decrecimiento sostenible

Recuperar la producción local con empresas de proximidad para los bienes esenciales.

De esta forma, los movimientos de mercancías y de capitales se limitan a lo indispensable. Debemos recuperar el anclaje territorial.

Re-distribuir Decrecimiento sostenible

El objetivo es la reducción del consumo. Por un lado, reduciendo el poder y los medios de la “clase consumidora mundial” y de la oligarquía de los grandes depredadores.

Por el otro, disminuyendo la invitación al consumo ostentoso.

El Norte tiene una enorme deuda con el Sur que haría falta devolver. Pero no tanto en concepto de dinero sino disminuyendo de las explotaciones en sus territorios. La impronta ecológica es un buen instrumento para determinar los derechos de explotación de cada cual.

Reducir Decrecimiento sostenible

Disminuir el impacto en la biosfera de nuestra manera de producir y consumir. También las horas de trabajo y el consumo sanitario.

Especialmente en cuanto a los medicamentos. También el turismo de masas, el deseo de viajar. La industria turística ha convertido el deseo de ver mundo en consumo mercantil que destruye ecosistemas.

Reutilizar y reciclar Decrecimiento sostenible

Alargar el tiempo de vida de los productos para evitar el exceso de consumo y el despilfarro.

Crecimiento social Decrecimiento sostenible

Paradójicamente cada día comprobamos que el crecimiento económico no da la felicidad a las personas.

Pero el problema viene sobre todo en las relaciones sociales cuya salud se resiente a causa de una vida demasiado materialista y un aumento de las desigualdades. Decrecimiento sostenible

En este punto me gustaría hablar de un teórico decrecentista, Carlos Taibo, quien defiende que el decrecimiento mejora el nivel de felicidad de las sociedades. Decrecimiento sostenible

Pues una reducción de la jornada laboral, provocaría un aumento del tiempo de ocio y una apuesta por emplear éste en lo que Taibo denomina “la vida social” y el “ocio creativo”.

También a lo que el presidente de Huruguay, Pepe Mújica llama «los afectos».

LA FELICIDAD HUMANA Decrecimiento sostenible

Es en este tiempo en el que trata de buscamos la felicidad. Taibo se pregunta si “la vida que llevamos en sociedades marcadas por el trabajo y por el consumo es realmente la vida que nos gusta

La ausencia de relación entre progreso y crecimiento por un lado; y bienestar y felicidad por otro, es razón de peso para Taibo y su rechazo al sistema económico actual. Decrecimiento sostenible

Efectivamente se puede ver que, pese a que la renta per cápita y el PIB de muchos de los países del norte crece, los habitantes de los mismos no se consideran más felices de lo que lo fueron sus padres. Decrecimiento sostenible

La realidad es que en el sistema económico actual se identifica felicidad con bienestar y consumo. Cuando son conceptos que no tienen nada que ver.

El bienestar y la calidad de vida solo favorecen la longevidad de las personas pero no la felicidad. Decrecimiento sostenible

Es hora de tomar en consideración seriamente la perspectiva de que la duración media de la vida humana empiece a decrecer de resultado de las contaminaciones química, atmosférica, radiactiva y electromagnética, de una alimentación desequilibrada…”.(Taibo)

Taibo presenta el consumismo como una forma de vida esclava. Así llega a considerarla una droga que distorsiona la realidad haciéndonos creer que somos felices.Decrecimiento sostenible

Por ello es necesario el decrecimiento, para cambiar los valores e implantar aquellos que apuesten por “la vida social, el altruismo y la redistribución de los recursos frente a la propiedad y el consumo ilimitado”.

En una sociedad así, el dinero sería valorado muy por debajo de lo que se valora ahora. Además el trabajo sería una cosa más de entre tantas, ni obsesivo ni esclavo.

El ocio sería muy diferente. Porque, “aunque el decrecimiento puede poner en peligro el nivel de vida de una minoría de la población planetaria, lo hará a costa de acrecentar sensiblemente el grado de felicidad de una mayoría”. Decrecimiento sostenible

Estar entre mundos también significa observar dos formas de conocer el mundo, elegir entre visiones del mundo. Nuestra situación requiere nuevas concepciones en economía, medicina, salud pública, educación y psicología. Decrecimiento sostenible

El mundo de ayer pronto ya no tendrá sentido y el mundo de mañana será conocido de una manera diferente.

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