Comunicación institucional: donde se aprende el oficio
Trabajé en entornos institucionales como el Circuit de Montmeló y el Ayuntamiento de Granollers en el marco de prácticas profesionales, dos contextos muy distintos pero igualmente exigentes desde el punto de vista comunicativo. En el ámbito municipal entendí de forma muy directa cómo la comunicación se vincula a la responsabilidad pública, a la relación con la ciudadanía y a la necesidad de claridad, coherencia y servicio. En ambos casos aprendí que comunicar no es solo informar, sino representar a una institución y asumir el impacto que cada mensaje tiene en lo colectivo.
Pasé también por medios locales como Gràcia Televisió, donde aprendí el valor de la proximidad, del ritmo real de la ciudad y de hablarle a una comunidad concreta, reconocible, con memoria. Ahí la comunicación no admite artificios: o conecta, o no funciona.
En paralelo, desarrollé un proyecto editorial para Josep Pons, trabajando el asesoramiento de imagen desde una lógica muy personal y cuidada, donde el relato, el tono y la coherencia eran tan importantes como el contenido en sí. Fue una primera aproximación consciente a la construcción de identidad.
Y antes —o entre todo eso— trabajé en McDonald’s, en caja, atendiendo, vendiendo la “mili del curro”. Un trabajo que rara vez se menciona en un portfolio, pero que me enseñó algunas de las lecciones más duraderas: ritmo, trato con el público, trabajo en equipo, jerarquías claras y respeto por los procesos. Entender cómo funciona una organización desde la base cambia para siempre la forma en que te relacionas con cualquier estructura más compleja.
Mirado en conjunto, ese pasado no es disperso. Es fundacional. Cada experiencia me ayudó a entender que la comunicación no vive aislada: depende del contexto, de las personas, de las dinámicas internas y de la responsabilidad que asumes cuando ocupas un espacio público.
Antes de hablar de estrategia, aprendí a observar, a escuchar y a adaptarme. Y ese aprendizaje temprano sigue siendo hoy el punto de partida de todo lo que hago.